A Coroa.

A LADEIRA
A Coroa: barricas de crianza del tinto A Ladeira

En la primera parte de este artículo nos centrábamos en la viticultura y en el proceso de vinificación llevado a cabo en la bodega A Coroa, en esta segunda parte hablaremos de sus tres blancos –A Coroa, Lías y 200 Cestos– y del tinto A Ladeira.

Empecemos por el tinto, A Ladeira procede de una parcela de garnacha tintorera centenaria. Su producción es muy limitada, baste señalar que  en el año 2011 sólo salieron a la venta 1400 botellas. Este vino tiene una estructura impresionante, gran concentración, volumen y una extraordinaria acidez capaz de equilibrar su potente extracto; posee taninos nobles que le hacen accesible desde un primer momento y, sin duda, se beneficiará de la maduración en botella. En definitiva, es un tinto excelente con personalidad atlántica y estructura continental.

A Coroa: parcela de godello
A Coroa: parcela de godello

Los tres blancos de la casa no tienen crianza en madera; opinan en A Coroa que la madera no es necesaria para hacer un gran vino dada las características de la variedad godello. Como nos han repetido en tantas partes, el vino se hace en la viña. Afirman que no es necesario disponer de un laboratorio: “si se cuida bien la viña el vino tiene que salir bien, si la uva entra buena no hace falta laboratorio”. Su estilo es muy similar en los tres casos, pero hay matices que los diferencian:

  • Los blancos de A Coroa son una buena definición de lo que la godello puede dar de sí. Esta uva no tiene una elevada intensidad aromática mostrándose más austera que el albariño o el verdejo. Pero en boca no tiene rival, su estructura y suavidad difícilmente pueden alcanzarse con las otras variedades que hemos citado. Los bajos rendimientos de A Coroa permiten que la godello se manifieste con plenitud y se resalte su poderío en boca.
  • Los tres blancos están muy bien hechos. Son vinos que proceden del ensamblaje de los mostos obtenidos en las distintas parcelas propiedad de esta casa. En ellos encontramos las características descritas en el párrafo anterior. Es difícil encontrar algún fallo, todos merecen superar los noventa puntos en las notas de cata.
  • A Coroa es quizá el blanco de calidad “inferior” pero las diferencias cualitativas con los restantes son escasas. Es muy complejo y observamos como las sensaciones que nos ofrece van variando a lo largo de la degustación.
  • Lías es más aromático que el anterior y posee una estructura soberbia, quizá sea el mejor delineado de los vinos de esta casa. Es una selección que se realiza a partir del análisis cualitativo del contenido de los depósitos. Este blanco fermenta sobre sus propias lías tal como su nombre indica.
  • 200 Cestos es un vino de finca. Los sesenta años de edad de las plantas de la pequeña parcela de O Bolo hacen que tenga una concentración, cremosidad y amplitud superior a los dos anteriores. Su acidez es mayor y marca en cierta medida el sustrato granítico del viñedo del que proviene. En la añada del 2013 quizá no se muestre tan “armónico” como Lías pero es el que más nos atrae por su mineralidad y volumen. Se recomienda la aireación previa para que pueda mostrar su personalidad.

 Son cuatro vinos magníficos, muy serios y con una excelente relación calidad-precio, algo que los aficionados tenemos que agradecer.