Adegas Fragamoura

Imagen. La "cueva" de Adegas Fragamoura
Imagen. La “cueva” de Adegas Fragamoura

Adegas Fragamoura es la única bodega de Galicia que se dedica a la elaboración en exclusiva de espumosos. Está situada en A Rúa (Orense). Recibe el nombre de la ruta de senderismo que une los pueblos de Freixido y Seadur y que pasa justo por delante de la propiedad.

Cristina Murga es la propietaria y la autora de los curiosos espumosos que aquí se realizan. Se formó en Madrid y ha trabajado durante tres años en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo y en el Consejo Regulador de Ribeira Sacra. Desde el año 1999 a 2007 desarrolló su labor profesional en Galiciano, posteriormente en la bodega Roandi y recientemente ha emprendido el proyecto personal de Fragamoura. Su primer espumoso con godello lo elaboró en el año 2003 en colaboración con el desaparecido  Joan Milá. El buen resultado obtenido fue quizá el punto de partida que condujo al apasionante proyecto que no ha hecho más que comenzar.

Imagen de Cristina Murga propietaria de Adegas Fragamoura
Imagen de Cristina Murga propietaria de Adegas Fragamoura

Las Adegas Fragamoura poseen unas preciosas instalaciones en una casa típica de Valdeorras de piedra y pizarra. Lo más sorprendente es la cueva en la que se encuentran las instalaciones de vinificación y reposan las botellas, cuesta imaginar poder encontrar algo así en esta zona. Las paredes son de un conglomerado de arcilla y canto rodado, mezcla ideal para mantener la temperatura constante al margen de las variaciones del exterior -algo frecuente en esta comarca orensana-. A la entrada de la cueva podemos ver depósitos de acero inoxidable con capacidad para 6600 kilogramos de uva. A continuación y a ambos lados del pasillo se disponen de pupitres y una moderna maquinaria para mover los jaulones de botellas y facilitar el trabajo.  También reposan en los laterales las botellas de la añada actual y de algunas más antiguas.

La elaboración de un espumoso es más compleja que la de un vino tranquilo. Primero hay que partir de un vino base y, posteriormente, introducir las levaduras y azúcares en cada botella y dejarlas reposar durante meses en la cueva. Requiere además girar cada día la botella un octavo de vuelta para llevar el poso desde el fondo del recipiente hasta el cuello del mismo;  posteriormente se realizará el degüelle durante el mes de julio y finalizará el proceso.

Cristina Murga ha tenido el acierto de hacer espumosos con godello, una uva que quizá no sea expresiva aromáticamente pero que posee probablemente la mejor boca de las variedades blancas españolas. La enóloga nos dice que es necesario utilizar un buen vino base si se quiere obtener un espumoso de calidad. Tiene toda la razón ya que en muchas bodegas se utilizan partidas de uvas que no han madurado bien o vinos de menor nivel y el resultado final deja mucho que desear.

Imagen de Chris: espumoso de godello. Adegas Fragamoura
Imagen de Chris: espumoso de godello. Adegas Fragamoura

El espumoso monovarietal de godello de Adegas Fragamoura se denomina Chris -la primera parte del nombre de la enóloga-. Posee estructura, una buena presencia en la cavidad bucal y desde luego no desaparece al igual que ocurre con muchos cavas de marcas conocidas por todos. El alcohol está bien integrado y es destacable su equilibrio. Bastantes espumosos españoles o están carentes de acidez o ésta es excesiva,  afortunadamente en Chris todo está en su sitio.

En la segunda parte de este artículo hablaremos de su fenomenal rosado Tina, del enorme potencial de Adegas Fragamoura y de las posibilidades enoturísticas de Adegas Fragamoura.