“Kirios de Adrada”, vinos de la Ribera del Duero con personalidad única.

Imagen. Jesús Lázaro durante la presentación de los vinos de Adrada Ecológica
Imagen. Jesús Lázaro durante la presentación de los vinos de Adrada Ecológica

Adrada Ecológica es una bodega fundada en el 2001 por Jesús Lázaro y Maite Perera que se ubica en la población burgalesa de Adrada de Haza. Recientemente Jesús Lázaro ha estado en Madrid presentando sus vinos, éstos aportan algo nuevo a la forma habitual de elaboración en la Ribera del Duero, poseen una personalidad diferente, son equilibrados, redondos, con fruta viva y afortunadamente no muestran la exagerada potencia de muchos riberas.

El adjetivo de Ecológica que figura en la denominación de la bodega es una declaración de intenciones ya que consideran sus propietarios que para transmitir el “terruño”, es decir, las características diferenciales del lugar de nacimiento del vino, hay que practicar una agricultura respetuosa con el medio ambiente. Emplean prácticas biodinámicas -preparado 500, preparados de estiercol, preparado 501 o de sílice, etc.-, usan animales de tiro para realizar las labores en los viñedos, los tratamientos se basan en compuestos naturales a base de plantas, recuperan fincas antiguas, etc.

Imagen. Colección Cuadro Estaciones. Ácrata. Originales vinos de Adrada Ecológica
Imagen. Colección Cuadro Estaciones. Ácrata. Originales vinos de Adrada Ecológica

Las once hectáreas de viñedos viejos -la edad de las plantas oscila entre 70 y 100 años- están situadas en las poblaciones de Pardilla, Fuentenebro y Moradilla de Roa. Son suelos de sílice con textura franco-arenosa. En Adrada de Roa tienen hectáreas con vides en torno a los quince años de edad en suelos calizos de textura franco-arcillosa.

No sólo en el trabajo en la viña se respeta el medio ambiente, también las instalaciones de la bodega son un proyecto de bioconstrucción en el que se ha utilizado la piedra caliza y la madera, las paredes tienen unos sesenta centímetros de espesor con el objetivo de mantener una temperatura constante. La sala de crianza es subterránea y en la misma hay barricas de roble francés y americano. La capacidad total de producción es de unas 60.000 botellas anuales.

Respecto a la forma de elaboración, el trabajo comienza con la selección de los racimos en el viñedo. La uva es transportada a la bodega en cajas de 15 kilogramos. Una vez que llega la “materia prima” se procede al despalillado y el mosto permanecerá en depósitos de acero inoxidable. En estos recipientes tendrá lugar la fermentación alcohólica con levaduras autóctonas y, posteriormente, se calentará la bodega a 18 grados con el fin de desencadenar la fermentación maloláctica. Después comenzará la fase de crianza en barricas de roble francés y una vez que ésta finalice el vino permanece afinándose en botella durante al menos seis meses.

Imagen. Kirios de Adrada 2008. Adrada Ecológica
Imagen. Kirios de Adrada 2008. Adrada Ecológica

La bodega realiza dos gamas de vinos: Kirios de Adrada y Colección Las Cuatro Estaciones Ácrata. Éstos últimos son cuatro interesantes vinos: Un blanco de albillo y pirulés, un rosado de bobal, un tinto de garnacha y un sorprendente monastrel.  Sólo hemos probado el albillo-pirulés y la garnacha ya que los restantes están agotados dada su escasa producción. El primero es un blanco sorprendente que se muestra muy cremoso y concentrado en boca y nos ofrece muchas notas golosas de miel, membrillo, pera en almíbar, cabello de ángel, etc. El segundo es pura fruta, de hecho, sería muy difícil afirmar en una cata a ciegas que ha tenido una crianza de quince meses en barricas de roble francés.

Imagen, Un blanco muy peculiar: "Ácrata. Albillo-pirulés", una de las creaciones más originales de Adrada Ecológica.
Imagen, Un blanco muy peculiar: “Ácrata. Albillo-pirulés”, una de las creaciones más originales de Adrada Ecológica.

Kirios de Adrada Noche y Kirios de Adrada Todo son los primeros tintos ecológicos de la Denominación de Origen Ribera del Duero. La elaboración es similar en ambos: 18 meses en barricas de roble nuevas y de distintos usos, idéntica duración de la fermentación alcohólica y de la maloláctica, ausencia de clarificación, etc. La diferencia está en la edad de las viñas, viejas en el caso de “Todo” y jóvenes en el llamado “Noche”. Ambos son vinos de alta gama caracterizándose por alcanzar un equilibrio y armonía entre las diferentes sensaciones que nos ofrecen. En ellos observamos un buen balance entre la crianza y la fruta, una acidez refrescante, un cuerpo medio-alto, unos aromas a fruta más viva y menos compotada, sin duda, son productos que han sabido diferenciarse de lo que estamos acostumbrados a catar en la Ribera del Duero. Por otra parte, son bastante accesibles y pueden consumirse desde que salen a la venta. En definitiva, merece la pena conocer y disfrutar de la calidad y originalidad de los vinos de Adrada Ecológica.