La barrica de roble

Imagen. Barricas de roble en la bodega El Lagar de Isilla (Ribera del Duero)
Imagen. Barricas de roble en la bodega El Lagar de Isilla (Ribera del Duero)

La Barrica de roble ha contribuido de manera sustancial a que el vino sea el producto exquisito que hoy conocemos (1).

Partes de la barrica de roble
Partes de la barrica de roble

Antes de su utilización se usaban recipientes tales como ánforas de barro. Fue durante el Imperio Romano cuando comenzó a emplearse la madera con el fin de asegurar el transporte del vino a cualquier punto del enorme territorio imperial. Tenía como ventaja que era más resistente y manejable que las ánforas. El siguiente hito histórico vendría con el descubrimiento de América en el siglo XV, este hecho trajo consigo el aumento del comercio vinícola entre la metrópoli y las colonias. Los recipientes utilizados tenían una mayor capacidad – 500 litros- qie los actuales -225 l.-. Hoy sólo en zonas vinculadas históricamente a aquel comercio se siguen manteniendo tamaños similares, es el caso de las botas de Jerez y de las pipas de Oporto.

Imagen. Sala de barricas de las Bodegas Otazu.
Imagen. Sala de barricas de las Bodegas Otazu.

El roble se usa porque cede al vino aromas y sensaciones gustativas de calidad, muy por encima de las que proporcionan otras maderas como el castaño, el pino o la acacia. Ofrece además mayor resistencia debido a su morfología dado que posee radios medulates transversales a los anillos de crecimiento. Además esta peculiar estructura es la responsable de las buenas cualidades que transmite al vino.

La barrica bordelesa tiene una capacidad de 225 litros, lo que supone un total de 300 botellas de 0,75 l. Este es el formato más usado en la actualidad quizá debido a la importancia de la viticultura bordelesa en la elaboración de vinos de calidad.

Una barrica de roble francés aporta distintas sensaciones al vino y alarga su vida. Aromáticamente confiere notas ahumadas y especiadas y longitud en boca. La barrica de roble americano proporciona notas golosas a coco, plátano y vinos más amplios, grasos y de menor longitud. En general puede afirmarse que el roble francés es superior al americano siendo el elegido en la crianza de la gran mayoría de los mejores vinos del mundo.

Imagen Bodega Luzdivina Amigo: Sala de Barricas.
Bodega Luzdivina Amigo: Sala de Barricas.

Para fabricar una barrica es necesario proceder al corte del tronco para obtener las “duelas” o piezas que la forman; después al secado con el fin de que la madera pierda humedad y que debe ser realizado exponíendola a los rayos del sol y no usando métodos artificiales; a continuación tendría lugar el calentamiento de las duelas para permitir el doblado de la madera y dar la forma abombada característica; en cuarto lugar se procedería al quemado de la parte interior de las duelas y, finalmente, al ensamblaje de las mismas.

Imagen. Emilio Moro: espectacular sala de crianza
Imagen. Emilio Moro: espectacular sala de crianza

En los últimos años debido al auge de la crítica estadounidense -Robert Parker como su mayor exponente- se ha abusado en exceso de las barricas nuevas. Algunos han llegado a decir que se ha enmascarado o encorsetado al vino en un sarcófago de madera acabando con las diferencias entre las distintas regiones del mundo. Esta crítica es bastante certera, en nuestro país se ha abusado del roble nuevo en buena parte de las denominaciones de origen. Sin embargo, están corrigiéndose estos excesos en la actualidad, por ejemplo, los nuevos productores españoles suelen combinar tanto barricas nuevas como usadas e incluso usan recipientes de mayor tamaño con el objetivo de que la madera no aplaste a la fruta.

Podemos concluir afirmando que la calidad del vino de la que hoy disfrutamos se la debemos en buena parte a la barrica pero no debemos abusar de ella. Es preciso respetar la fruta y la peculiaridad de cada zona.

 

(1) Hemos decidido corregir la frase en la que indicábamos que de no ser por la barrica el vino “sería un alimento mediocre y no el producto exquisito que hoy conocemos”. Deseamos agradecer vuestros comentarios en las redes sociales y expresar que en ningún momento era nuestra intención menospreciar a los vinos que no emplean la barrica o que utilizan otros recipientes. Al emplearla simplemente deseábamos manifestar que la inmensa mayoría de los grandes vinos del mundo -Pétrus, Romanée-Conti, Penfolds Grange, Pingus, Château Lafite-Rothschild, etc.- usan la barrica de roble durante el proceso de crianza y que tales productos han dotado al vino de un nivel de calidad ampliamente reconocido. Lo cual no quiere decir que haya también grandes vinos que no utilizan este recipiente. Por otra parte, en esta entrada se habla asimismo de los peligros del abuso de la barrica y de la necesidad de respetar la fruta y la peculiaridad de cada zona. En definitiva, hemos decidido modificar la controvertida frase ya que creemos que la redacción actual corresponde más a nuestra intención original.