Château d’Yquem

Château d'Yquem

Château d’Yquem

Château d’Yquem es una de las bodegas más importantes del mundo. Y puede afirmarse que es una de las más bellas. No sólo destaca por su soberbio Château, también por la increíble belleza de la finca. Ésta se encuentra rodeada por tres ríos y se sitúa sobre tres colinas. El ambiente es muy húmedo y el viento sopla casi siempre. La niebla cubre la propiedad noventa y dos días al año. Todo ello forma un conjunto único.

En la actualidad Yquem forma parte del grupo Louis Vuiton (LVMH), antes pertenecía la finca a la familia noble Lur-Saluces –propietarios desde 1785 hasta el 2004-. El poderoso grupo francés de la « industria del lujo » se valió de una disputa familiar para adquirir el 51% de las acciones. Yquem sigue siendo, bajo la nueva propiedad, el gran Sauternes de siempre.

Château d'Yquem: suelos

Château d’Yquem: suelos

Este blanco dulce de Sauternes (Burdeos) tiene una  excepcional calidad con  un aura mítica a su alrededor, se han escrito sobre él numerosos ensayos, novelas policiacas, prosas poéticas, ha aparecido en películas, etc.  Los franceses son unos verdaderos maestros y conocen a la perfección como vender sus productos y rodearlos de glamour. Pensamos que es el mejor vino de su estilo aunque su nivel cualitativo es muy similar a Château Climens de la vecina zona de Barsac. Y, desde luego,  no es menos cierto que también hay vinos dulces de calidad parecida en otras regiones del mundo.

El maître de Chai que nos guió durante la visita

El maître de Chai que nos guió durante la visita

El edificio es un castillo impresionante. Dentro hay unas enormes salas, en una de ellas esperamos hasta que acudió para atendernos el « maestro » de bodega. Este hombre de cuarenta y tantos años de edad nos informó de todo de manera profesional, sin el apasionamiento que muestran los propietarios de los châteaux bordeleses. Fue siempre directo y esquemático en su exposición.

Château d'Yquem: viñedos de sémillon

Château d’Yquem: viñedos de sémillon

Nos explicó el curioso proceso de elaboración de Château d’Yquem. A finales de septiembre, desde los ríos que bordean la propiedad suben las nieblas matinales cubriendo el viñedo, lo que favorece el desarrollo del botrytis cinerea, un hongo que ataca a las uvas. El sol disipa esas brumas al final de la mañana, teniendo la botritis el tiempo justo para atacar los hollejos, que literalmente los perfora, dejando la pulpa  indemne. Este es el fenómeno de la podredumbre noble, que provoca la evaporación del agua en las bayas y una concentración extraordinaria del mosto. Los granos se pasifican y su aspecto es arrugado.

La pasificación de las uvas es casi siempre muy irregular al variar según las cepas, la exposición al sol o el lugar de las bayas. En cada recorrido, sólo se retiran los racimos, las porciones de racimo o las uvas suficientemente botritizadas. Por ello una vendimia puede durar varias semanas ya que hay que varios pases para recoger las uvas en ese estado. En Château d’Yquem se hace un promedio de seis veces -200 vendimiadores distribuidos en cuatro equipos-. Las fechas en las que suelen desarrollarse estos trabajos comprenden  del 19 de septiembre al 20 de octubre. Prácticamente es una selección uva a uva.