Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza.

Degustar alguna de las especialidades de la cocina vasco-riojana maridada con los vinos de Pagos de Leza es, sin duda, el broche perfecto para cualquier visita.

Entender la filosofía de una familia de bodegueros y conocer cómo se hacen los vinos desde las ‘tripas’ de la bodega tiene su complemento ideal en una experiencia gastronómica única en la que degustar los mejores sabores vasco-riojanos. Comer en Bodegas Pagos de Leza se convierte, así, en la mejor forma de terminar una visita o bien de celebrar cualquier evento, familiar o profesional. Sabores tradicionales y las mejores materias primas maridan a la perfección con los vinos de esta bodega, que se alza en Rioja Alavesa como referencia de simbiosis entre vanguardia y tradición.

Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza
Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza

Se elevan las llamas, arden los sarmientos y, con ese aroma tan especial, las chuletillas de cordero lechal comienzan a asarse ante la atenta mirada de los comensales que, con una copa de vino en la mano, pueden empezar ya a anticipar el placer de su degustación. En su cocina abierta hacia el público, Bodegas Pagos de Leza recibe a los visitantes que quieran completar su recorrido con una manera más de sentir y vivir el vino en primera persona: la gastronomía.

Y es que no hay nada mejor que probar las referencias de esta Bodega en el propio entorno en el que se elaboran sus vinos para seguir descubriendo sus mil y un matices, que parten de un proceso de máximo respeto por la viña y la uva, comandado por la familia Santamaría, con una trayectoria de cuatro generaciones de bodegueros, y guiado por su enólogo, Carlos Peña.

Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza
Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza

Ubicada en la localidad de Leza, muy próxima a Laguardia (Rioja Alavesa), Bodegas Pagos de Leza elabora las líneas Editor y Ángel Santamaría, así como una gama alta que responde al nombre de Vinos de Autor y que recoge la máxima expresión de los viñedos y cepas seleccionadas, y otra denominada P.Numbra, fruto de la uva que se cosecha en vendimia nocturna.

Y si satisfactorio es descubrir sus vinos, aún más lo es degustarlos maridados con la mejor gastronomía elaborada con productos de la tierra. Por ello, Bodegas Pagos de Leza incluyó en su proyecto un amplio espacio dedicado a la restauración, que complementa su Wine Bar y que supone el espacio perfecto para todo tipo de comidas y cenas, incluidas celebraciones de eventos y momentos especiales.

Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza
Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza

En su restaurante ofrece diferentes menús para grupos con un mínimo de ocho personas, así como cenas en momentos puntuales como la vendimia nocturna o la Navidad. Capítulo especial merecen los Menús Teatralizados, en los que muchos platos rinden homenaje a los antepasados de la actual propietaria de la bodega, Gloria Santamaría, entre ellos el Solomillo de Lechón marinado en Rosado Angel Santamaría al sarmiento con manzana asada y pimientos estofados en casa (al estilo de Ángel Santamaría, padre de Gloria), o los Centros de pescado del Cantábrico al estilo ajoarriero (como le gustaba a Jerónimo el Arriero, bisabuelo de Gloria).

Otras opciones disponibles pasan por el Menú tradicional al sarmiento, que incluye Crema de mousse de foie y queso con crujiente de fruto secos e hilos de reducción de Ángel Santamaría, Morcilla casera al sarmiento con pimientos asados, Espárragos templados con vinagreta de aceite de oliva Arróniz y vinagre balsámico de tempranillo, Patatas a la Riojana con chorizo, Chuletillas de cordero lechal al sarmiento y Torrijas de crema al estilo de la abuela. Todo ello con vino blanco o rosado Ángel Santamaría así como Vino tinto Crianza Editor.

Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza
Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza

El menú tiene un precio de 41 euros y 47 euros si se incluye la visita, además de un recorrido en el Racimo Tren desde Laguardia.

También destacado es el Menú de la vendimia nocturna, otro de los momentos más especiales para Pagos de Leza, donde se invita a los visitantes a participar en una vendimia real de noche, para recoger la uva de determinadas parcelas con las que se elabora la gama de vinos P.Numbra. Quienes participan en esta actividad, y una vez recogida la uva y seleccionada de forma manual siguiendo las indicaciones del enólogo, verán su recompensa en forma de una suculenta cena.

Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza
Comer en Bodega: Completa una experiencia única en Pagos de Leza

Entre los platos se incluye Sopas de ajo al estilo tradicional, Ensalada ilustrada, Parrillada al sarmiento a base de txistorra, morcilla, panceta, costilla, alitas de pollo, blanqueta, chuletillas de cordero y pimientos asados, Chuchitos surtidos, y Canutillos de crema mini, además de las famosas Patatas recubiertas de chocolate al estilo de Luchy Santamaría.

Además, existen diferentes menús que se pueden adaptar y personalizar, previa reserva, al gusto de los comensales, una opción especialmente dirigida para la celebración de eventos, y donde se combinan platos tradicionales como Patatas o Pochas a la Riojana, con las mejores verduras y carnes de la comarca asadas a la vista de los comensales, así como pescados del Cantábrico. Los precios, que siempre incluyen vinos de Bodegas Pagos de Leza, postres, cafés e infusiones, oscilan entre los 39 y los 49,50 euros.

En todos los menús se puede incluir la visita a las instalaciones de la Bodega, que se realiza previamente, así como la degustación de varias de sus referencias acompañadas de una tapa o aperitivo en el Wine Bar o el botellero histórico por un precio de 8 euros persona (6 euros en caso de grupos superiores a 10 personas).

Sobre Pagos de Leza

‘Vino para sentir’. Tres palabras que definen la razón de ser de Pagos de Leza. Mucho más que una bodega que puede visitarse, un concepto global de enoturismo que entraña experiencia y sentidos, un lugar para expresar y compartir la pasión que siente el equipo, producto de cuatro generaciones de bodegueros, por el vino y por la tierra que lo ve nacer, Rioja Alavesa. Un proyecto que incluye bodega, viñedo experimental, restaurante, Wine bar y una cuidada selección de propuestas y experiencias para descubrir y compartir la cultura del vino.