Dónde comprar el vino

La bodega es un excelente lugar para comprar vino. En la foto vemos botellas de diferente capacidad en bodegas Matarromera.
La bodega es un excelente lugar para comprar vino. En la foto vemos botellas de diferente capacidad en bodegas Matarromera.

Cómo y dónde comprar el vino. Es una cuestión no tan simple de responder. Estamos en un mundo con una hiperabundancia de oferta en el que se ha multiplicado la calidad y la cantidad, sobre todo, esta última.  En esta entrada vamos a ofreceros unas breves recomendaciones sóbre cómo y dónde comprar el mejor vino posible:

Tener información: Hoy el vino está presente en los medios de comunicación tanto on line como en papel. No es difícil estar al día. Obviamente nosotros aconsejamos leer vinosdiferentes.com. Otra fuente es preguntar directamente al personal de las vinotecas, sin duda, muchos de ellos hacen un gran trabajo al realizar la selección de referencias para vender en su negocio.

Comparar precios entre distintos establecimientos. En ello nuestra página web ofrece el mejor buscador de vinos a nivel nacional. En el hemos incluido referencias de más de 100 tiendas físicas y on line.

Imagen. Botellas de La Rioja en una tienda de vinos especializada.
Imagen. Botellas de La Rioja en una tienda de vinos especializada.

Asegurarse de cómo se conservan los vinos en la tienda. Si en invierno notamos una potente calefacción al entrar en el establecimiento no sería recomendable comprar allí, al igual que si las altas temperaturas veraniegas afectan al local. Cuidado también con los escaparates, recordemos que el vino es enemigo de la luz y las botellas que llevan tiempo sometidas a esas condiciones no debemos adquirirlas.

 Comparar los precios. Esto es fundamental en todo tipo de compra pero en el caso del vino es todavía más importante. Os recomendamos de nuevo que consultéis nuestro buscador de vinos y exploréis a fondo los precios ya que existe una gran diferencia entre los distintos establecimientos. Nosotros hemos adquirido botellas por poco más de 50 euros que hemos encontrado a más de 600 en alguna tienda. A veces se llegan a triplicar e incluso a quintuplicar los precios.

– No comprar añadas viejas. Sólo en el caso de que se tenga la certeza de que la botella ha sido conservada en perfectas condiciones puede adquirirse. Es preciso tener cierto grado de conocimiento sobre el vino para comprar añadas antiguas: conocer la longevidad de los vinos de la zona que se trate, informarse sobre la calidad de la añada, la calidad del productor, etc. Aún así un vino viejo que ha tenido una buena conservación puede que ya no esté en su mejor momento de consumo.

Imagen. Vinos de Oporto colocados en una incorrecta posición horizontal en un centro comercial de Madrid.
Imagen. Vinos de Oporto colocados en una incorrecta posición horizontal en un centro comercial de Madrid.

-Adquirir el vino en tiendas especializadas. En los hipermercados no puede asegurarse un buen mantenimiento de la temperatura ya que el vino  se encuentra junto a otros muchos productos que requieren condiciones de conservación bien diferentes. Y tampoco la luminosidad es la más adecuada ya que suele ser muy elevada. Debemos restringir nuestras compras en este tipo de establecimientos a los vinos jóvenes y a los de calidad media. Los buenos vinos requieren un cuidado que sólo las tiendas especializadas físicas u on line pueden ofrecer. 

Compra directa al productor. Es ideal ya que conocemos lo que compramos y a las personas que han elaborado el vino. Obviamente se requiere información sobre los elaboradores de calidad de la zona que se trate. Siempre hay enormes diferencias cualitativas en cualquier región vinícola nacional e internacional. Os recomendamos la lectura de los medios de comunicación on line y en papel. Este trabajo ya ha sido realizado por las tiendas especializadas en vino.

Los consejos anteriores indican que la compra de vino no puede hacerse a tontas y a locas. Como en todo hay que informarse aunque sólo sea mínimamente, un poco de esfuerzo siempre es recompensado y contribuirá al disfrute de lo que bebemos en nuestra mesa.