Demencia Wine.

Nacho León nació en Valladolid en 1975. Este ingeniero agrónomo -junto a Bruno Arias- es el alma de uno de los proyectos más interesantes que sobre vino existen en El Bierzo y en el resto de España: Demencia de Autor S.L. Su nombre es un juego de palabras entre el desorden mental y la variedad de uva con la que elaboran: la mencía.

Imagen. Nacho León. Demencia wine.
Imagen. Nacho León. Demencia wine.

Recientemente he tenido oportunidad de conversar con Nacho, lo cual fue un placer dado sus amplios conocimientos. Varias razones le llevaron a poner en marcha Demencia Wine: el deseo de mantener en activo viejos viñedos que habían sido abandonados, el hacer un mencía de calidad apto para la guarda -cuando pocos creían esto posible-, y por supuesto hacer lo que le gustaba.

Comienza a elaborar en el 2006, desde entonces ha habido una clara evolución: “Nos hemos radicalizado en el sentido de buscar vinos más naturales, minimizamos la utilización de sulfuroso, evitamos el abonado y mantenemos la presencia de hierbas en el viñedo.”

Demencia Villegas es un vino de parcela, es decir, de un único viñedo: “Intentamos transmitir la parcela tal como la hemos recibido, aunque mejor que hablar de parcela habría que hacerlo de paisaje.” Está visión de Nacho es innovadora y original, el vino nos comunica el paisaje del que procede. Este término clarifica y amplía el concepto tan utilizado de terroir -término francés sin traducción al castellano-.

Pregunté la razón por la que compraron viñedos con tendencia arenosa. Me contestó que fue para asegurar la sanidad de las plantas y minimizar los tratamientos fitosanitarios. El énfasis en lo natural estaba ya presente desde el inicio.

Otra concepción sorprendente es afirmar que la bodega –la fase de elaboración- es algo secundario: “El 99% de lo que es el vino lo dan las plantas.” En Toral de los Vados poseen unas pequeñas instalaciones “en las que está lo justo para la vinificación”.

En Demencia Wine, para la crianza utilizan barricas y no van a experimentar nuevos recipientes. Opino que es acertado, introducir novedades alteraría la personalidad de lo que hacen. Pyjama y Demencia son unos vinos intensos, golosos, equilibrados, de notable potencia y estructura, en los que fruta y madera se complementan con acierto y que recomiendo probar encarecidamente a todos.