Dios del Vino.

Es en la mitología griega en la que aparece un Dios estrechamente ligado al vino: Dioniso, podría reconocerse como el Dios del vino.

En tiempos del Imperio romano pasó a ser llamado Baco. Su imagen es conocida por todos, habitualmente lo vemos representado en la pintura y en la escultura portando un cuerno repleto de vino y con racimos de uvas en su cabeza, es la imagen del Dios del vino.

Dioniso, el Dios del vino es hijo de Zeus –la principal divinidad del panteón griego- y de Sémele –una amante humana del Dios-. Para mantener relaciones con ella Zeus adoptaba una “forma” humana. Cuando se quedó embarazada pidió a Zeus que se le manifestase en su forma divina ya que dudaba de que verdaderamente fuese un Dios. Zeus intentó disuadirla pero ella insistió. El resultado fue que al aparecer el Dios en toda su magnificencia, los rayos y el fuego que éste desprendía acabaron por incinerar a Sémele. Zeus pudo reaccionar sacando a su hijo del vientre de Sémele y lo cosió a su muslo para finalizar el proceso de gestación. Tiempo después la divinidad del vino nació en la isla Icaria, lugar donde Zeus fue para liberarlo ya crecido de su muslo. Por haber nacido dos veces se le conoce como “Dioniso”, el dos veces nacido. Al ser hijo de un dios y de una humana es considerado como la divinidad del Olimpo más cercana a los hombres.

Imagen dios del vino, Dioniso hijo de Zeus. Caravaggio 1596

Imagen Dios del Vino, Dioniso hijo de Zeus. Caravaggio 1596.

Según la mitología griega, el rey Eneo le ofreció a Dioniso, Dios del vino, a su esposa Altea. Fruto de la relación del dios con ella nacería Deianeira -madre de Heracles-. En agradecimiento Dioniso le regaló a Eneo el don de la viticultura. Existen otras historias sobre la aparición de la viticultura que conllevaron desgracias al confundir los primeros bebedores los efectos de la embriaguez con el envenenamiento, lo que provocó la muerte de Ícaro y de su hermana Erigone a quiénes había revelado Dioniso, el Dios del vino, el “secreto” del arte de hacer vino.

Pintura de Baco enfermo, Caravaggio 1593-94. Dios del Vino

Pintura de Baco enfermo, Caravaggio 1593-94. Dios del Vino.

El nombre de Baco será usado en Roma y se debe a los fuertes gritos con que se adoraba a Dioniso en las Bacanales o ritos frenéticos celebrados en su honor. En las Bacanales los celebrantes bebían y danzaban, la embriaguez era muchas veces común y se producían actos condenados por las normas morales de la época. Debido a su desenfreno estas fiestas fueron prohibidas por el Senado de Roma en el año 186 a. C.

Imagen Cesar van Everdingen, Bacchus and Ariadne (ca. 1660, Gemäldegalerie, Dresden). Dios del Vino.

Imagen Cesar van Everdingen, Bacchus and Ariadne (ca. 1660, Gemäldegalerie, Dresden). Dios del Vino.

Baco/Dioniso, Dios del vino, es el inventor del vino, el rey del éxtais, es la divinidad que nos procura la liberación de las obligaciones y deberes cotidianos. Tal “liberación” era considerada, tanto hace 2000 años como hoy en día, transitoria, es decir, una especie de paréntesis temporal que una vez terminado nos permita continuar cumpliendo nuestros deberes sociales. El vino era un elemento necesario para ayudar a alcanzar un estado que nos haga olvidar las preocupaciones cotidianas. Se consideraba que la relajación puntual de nuestras obligaciones tenía un efecto terapéutico sobre el individuo que contribuía al mantenimiento del orden social. Por esta razón también es conocido Baco como “el libertador”.

Imagen Dios del Vino. Los borrachos o El triunfo de Baco. Museo del Prado. Madrid.

Imagen Dios del Vino. Los Borrachos o El Triunfo de Baco. Museo del Prado. Madrid.

El vino ha estado durante siglos asociado a la religión, Grecia y Roma no son casos únicos. Por ejemplo, nuestra bebida ha sido importante en la religión mistérica del Mitraísmo y también lo ha sido y lo es en el Catolicismo, teniendo un papel esencial en la Eucaristía.La Iglesia Católica  ha extendido y fomentado el cultivo del vino durante siglos. Otras creencias rechazan en mayor o menor grado su consumo: El Budismo y el Islam.

Imagen de Baco, Rubens 1638-40. Dios del vino

Imagen de Baco, Rubens 1638-40. Dios del vino.

La relación vino-religión es una muestra de la importancia de nuestra bebida a nivel histórico, social y cultural. Algo que debiera tenerse más en cuenta en lugar de dirigirse exclusivamente a condenar los efectos indeseables del vino. En  vinosdiferentes.com defendemos el consumo del vino con moderación y consideramos que es un elemento más de nuestra cultura. Consideramos que una buena forma de liberarse es saber apreciar un vino y rechazamos la embriaguez y cualquier otra forma inadecuada de consumo.

Guido Reni - “El pequeño Baco” (1637-1638, óleo sobre lienzo, 72 x 56 cm, Gemäldegalerie Alte Meister, Dresde)

Guido Reni – El pequeño Baco (1637-1638, óleo sobre lienzo, 72 x 56 cm, Gemäldegalerie Alte Meister, Dresde)