Juan Gil Bodegas Familiares celebra el centenario de su bodega de origen.

Juan Gil Bodegas, primeras 100 vendimias en familia.

• Miguel y Ángel Gil Vera, cuarta generación de la familia y co-directores de Juan Gil Bodegas Familiares, anunciaron hoy la celebración del primer centenario de la bodega de origen del grupo familiar, fundada en Jumilla en 1916 por Juan Gil Jiménez.

• La familia lanza Juan Gil 100 Aniversario, un vino exclusivo conmemorativo del centenario, que solo se comercializará para la cosecha 2013, y fue presentado por el enólogo de la bodega y coordinador técnico del grupo, Bartolomé Abellán.

• Se convoca el Premio Internacional de Composición de Bandas Sonoras Juan Gil Bodegas Familiares, dotado con 50.000 euros a un único ganador.

• El premio pondrá música al cortometraje “100 vendimias en familia”, rodado en sus bodegas y que refleja la historia y pasión por la tierra y el vino del grupo bodeguero.

• La obra ganadora será estrenada en el concierto que la FSO (Film Symphony Orchestra) ofrecerá como cierre del centenario el 1 diciembre de este año.

• Juan Gil Bodegas Familiares integra 10 bodegas en 8 diferentes Denominaciones de Origen y cuenta con 1.170 hectáreas de viñedos gestionados en propiedad. En 2015 su producción fue de 8,2 millones de botellas, de las que un 75% se exportaron a más de 40 países. Con una plantilla media de 150 personas, facturó 31 millones de euros en el ejercicio pasado.

• Entre 2009 y 2015, el grupo bodeguero invirtió en su expansión 45 millones de euros y entre este año y 2018 invertirá 30 millones de euros más.

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Juan Gil Bodegas Familiares celebra el centenario de su bodega de origen

Cuatro generaciones construyendo el sueño familiar bajo una misma fislosofia.

Las raíces: una pequeña bodega en Jumilla fundada en 1916.

Las raíces del actual grupo se remontan a 1916, cuando Juan Gil Jiménez, trabajador de la piedra, dejó su oficio para realizar su sueño: tener una bodega en el centro de Jumilla cuyos primeros vinos se elaboraron con uvas procedentes de viñedos de suelos pedregosos y calizos, sometidos a un clima extremo. Esta bodega fue el germen del Grupo Juan Gil Bodegas Familiares y con ella empezó a construirse el sueño.

A lo largo de un siglo y cuatro generaciones, la pasión por el vino se ha transmitido de padres a hijos y la filosofía del bisabuelo Juan Gil Jiménez sigue viva: “hacer un buen trabajo y llevar con orgullo el nombre de su marca”. Juan Gil Guerrero, hijo del fundador y su nieto Juan Gil González mejoraron la bodega aplicando los conocimientos tradicionales del oficio. Actualmente, la cuarta generación, con Miguel y Ángel Gil Vera al frente, ha impulsado su desarrollo consolidando un gran grupo bodeguero.

En 2001, la cuarta generación reinventa la bodega.

A finales de 2001, la cuarta generación realiza el primer gran salto estratégico. Miguel Gil Vera, con el apoyo de su hermano Ángel, define y aborda el relanza- miento de la bodega involucrando societariamente a los nueve hermanos. Miguel se hace cargo del proyecto, reinventa Bodegas Juan Gil y crea Bodegas El Nido. Pronto se le une Ángel.

Entre 2002 y 2005, logran triplicar la facturación y salir con notable éxito a mercados exteriores. En 2004 ya se venden en Estados Unidos más de 75.000 botellas del vino Juan Gil 12 meses de la añada 2002. La penetración en ese mercado avanza con fuerza y los esfuerzos dan sus resultados. Parker escribe sobre el Juan Gil 12 meses que es “un gran burdeos a mitad de precio”.

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Juan Gil Bodegas Familiares celebra el centenario de su bodega de origen

El Nido 2004 –cuya añada 2002 había alcanzado 96 puntos- alcanza lo inimaginable: 99 puntos Parker, algo que muy pocos vinos españoles habían consegui- do hasta entonces. El Nido es resultado de la colaboración en 2001 entre la Familia Gil y Chris Ringland, uno de los mejores enólogos australianos, que sigue vinculado a la bodega. El Nido sería el primer vino de Jumilla, que figura en la historia como uno de los diez mejores vinos de España.

El lustro de la expansión.

Entre 2004 y 2008 la estrategia comercial en mercados exteriores continúa imparable mientras en España se desarrolla una fuerte expansión, creando nuevas bodegas en otras denominaciones de origen. Son años de fuerte crecimiento y tras El Nido, primero llega Can Blau en 2004, en la denominación Montsant; luego Ateca en 2005, en Calatayud; en 2007 nace Atalaya en Almansa; en 2008 Tridente, en Zamora, y Shaya en Rueda.

Este gran esfuerzo de expansión en nuevas bodegas supone entre 2001 y 2008 una cifra global de inversión de 18,5 millones de euros más.

Juan Gil Bodegas Familiares sigue su crecimiento en 2013 con Lagar da Condesa, en Rías Baixas, y en 2014 se inicia la construcción de Morca, en Campo de Borja, que muy pronto comercializará nuevos vinos. El último proyecto en marcha es la construcción de una nueva bodega en El Priorato, que estará finalizada, previsiblemente, el próximo año.

En total, entre 2009 y 2015, el grupo bodeguero invirtió en su expansión 45 millones de euros.

Presente en 40 países

En los últimos cinco años, la cifra de exportación del grupo se ha duplicado. El 75% de su producción anual, 8,2 millones de botellas en 2015, va dirigido a mer- cados exteriores.

Un porfolio potente y una acertada base logística, permiten a Juan Gil Bodegas Familiares, estar presente en más de 40 países en todo el mundo. Además de Estados Unidos, que sin duda sigue encabezando su ranking exterior, exporta a Canadá, Suecia, Suiza, Alemania, Japón, Reino Unido, Rusia, Bélgica, China, Dina- marca, Corea del Sur, Ucrania, México, Republica Dominicana y Polonia. También a Francia, Australia, Brasil, Republica Checa, Serbia, Kazajistán, Singapur, Taiwán, Guatemala, Cuba, Perú… y otros países donde están presentes sus vinos.

El oficio, innovación y respeto a la tierra

Las bodegas se diseñan para operar como instalaciones sostenibles, de acuerdo a una filosofía eficiencia energética y aprovechamiento de los recursos, que marcan la actividad a lo largo de todo el ciclo productivo y que responde a la necesidad de buscar siempre la excelencia en procesos y productos. Como ejemplo de esa eficiencia, Can Blau es una bodega sostenible y 100% autónoma energéticamente, un referente de autonomía energética y sostenibilidad medioambiental que se autoabastece con un sistema de energía solar apoyado por grupos electrógenos, que evita al año 66 toneladas de emisiones de CO2.

La ubicación de las bodegas junto a los viñedos facilita el seguimiento de la evolución de la uva. Dentro las bodegas albergan la más moderna tecnología vitivinícola, con un riguroso control de la temperatura de vinificación, depósitos de acero inoxidable y excelentes condiciones en todo el proceso, que garantizan la alta calidad por la que sus vinos han obtenido importantes reconocimientos nacionales e internacionales.

El Grupo opera con todos los “oficios” centralizados, con departamentos comunes en las diversas funciones -administración, recursos humanos, vendimia agricultura, calidad, logística, comercial…-, lo que permite alcanzar una gran eficiencia en los procesos.

Y el sueño continúa

Juan Gil Bodegas Familiares prevé continuar su expansión con nuevos proyectos de bodegas en otras denominaciones de origen, como Rioja o Jerez.

El Grupo ha buscado siempre zonas de especial personalidad donde desarrollar todo el potencial de variedades autóctonas de uva (cariñena, garnacha, garnacha tintorera, prieto picudo, mencía, tempranillo, verdejo, albariño…). Uvas, que son protagonistas de los vinos de las diferentes bodegas como la monastrell lo es en las bodegas de Jumilla. Vinos, con la fuerza y la armonía de lo autóctono.

En palabras de Miguel Gil Vera, “el objetivo es continuar otros cien años más con un proyecto de largo recorrido, que basa su éxito en estar en el mercado con vinos de la mejor calidad al mejor precio”.

Juan Gil Bodegas Familiares celebra el centenario de su bodega de origen
Juan Gil Bodegas Familiares celebra el centenario de su bodega de origen

En referencia a las previsiones para este año, Miguel Gil señaló: “Vamos a continuar creciendo y confiamos en poder hacerlo manteniendo el mismo ritmo de los últimos años. Estamos abriendo nuevos mercados de exportación, tenemos proyectos en enoturismo y en nuevas implantaciones en denominaciones de origen en las que aún no estamos presentes. Sabemos que la innovación es vital para abordar con éxito las necesidades cambiantes de nuestros clientes dentro y fuera de nuestras fronteras; la relación calidad-precio, la honestidad en el producto y en el servicio y la respuesta logística son claves para nosotros. Y lo más importante es seguir siendo fieles a nuestra filosofía familiar, a nuestras raíces”.

Ángel Gil Vera concretó que “para continuar la expansión, contemplamos invertir unos 30 millones más en los próximos tres años, lo que nos permitirá ampliar bodegas y denominaciones y mantener una fuerte posición en los mercados con un amplio y potente porfolio. Tenemos capacidad para hacerlo y, si todo sale bien, en un periodo de tres a cinco años esperamos doblar de nuevo las cifras de facturación “.

Juan Gil Bodegas Familiares integra en la actualidad 10 bodegas en 8 diferentes Denominaciones de Origen y cuenta con 1.170 hectáreas de viñedos gestionados en propiedad, alcanzando una producción anual de 8,2 millones de botellas, de las que el 75% se exportan, quedando para el mercado nacional alrededor de dos millones de botellas. La plantilla media anual del grupo es de unas 150 personas y la facturación del pasado año fue de 31 millones de euros.

La filosofía empresarial de Juan Gil Bodegas Familiares se basa en el respeto a la tierra, el conocimiento del oficio, la honestidad ante el cliente y la pasión por el vino. Con esos valores acaban de cumplirse sus primeras 100 vendimias en familia.

El vino del centenario, con el alma de la familia.

Juan Gil 100 Aniversario, el vino creado para conmemorar estos cien años de historia, fue presentado por Miguel Gil junto a su creador, Bartolomé Abellán, enólogo de la bodega del grupo en la D.O. Jumilla y coordinador de las direcciones técnicas de todas las bodegas de la familia.

Este vino nace de la cosecha de 2013, de uvas de viñedos propios de muy poca producción, que han sido especialmente cuidados para la ocasión con el objetivo de lograr un gran vino “con el alma de la familia”.

Juan Gil Bodegas Familiares celebra el centenario de su bodega de origen
Juan Gil Bodegas Familiares celebra el centenario de su bodega de origen

En la elaboración de Juan Gil 100 Aniversario, las variedades se integran en un porcentaje diferente al habitual, 50% monastrell, 25% cabernet-sauvignon y 25% syrah, con lo que se logra que, siendo distinto a cualquier otro vino del portfolio, mantenga intacta esa característica personalidad de los vinos de la familia Gil.

“Con el alma de la familia”

Todas las variedades integradas en este vino se han sometido por separado a una crianza en roble francés y americano durante 23 meses. Una vez conjuntado, fue embotellado en la primera semana de diciembre y no ha sido filtrado para que muestre todo su potencial.

Bartolomé Abellán describió Juan Gil 100 Aniversario como “un vino elegante, con aromas de ciruela y grosellas negras, moca, cuero, tabaco y notas anisadas; denso y estructurado, pero ofreciendo taninos aterciopelados al paladar”. Este fantástico vino ya se puede consumir y además ofrecerá una mayor complejidad para su disfrute en los próximos años.

La producción Juan Gil 100 Aniversario será limitada. Al mercado exterior de Estados Unidos se destinarán 28.800 botellas, 3.510 magnum y 100 doble magnum. Y al nacional irán 13.344 botellas, más 1.490 magnum y 50 doble magnum.

Como curiosidad, el chef español José Andrés, propietario de ThinkFoodGroup con restaurantes en Washington, DC, Las Vegas, Los Ángeles, Miami y Puerto Rico, expondrá en sus dos principales centros culinarios dos botellas especiales de 27 litros cada una.

Premio internacional de composición de bandas sonoras.

La familia Gil convoca el Premio Internacional de Composición de Bandas Sonoras Juan Gil Bodegas Familiares 2016, que tiene como objetivo promocionar a los jóvenes talentos y apoyarles en sus años de formación y en el inicio de su carrera profesional.

El premio deberá poner banda sonora al cortometraje “100 vendimias en familia”, rodado el pasado otoño en las diferentes bodegas del grupo y que evoca la historia de la familia, su amor a la tierra y su pasión por el vino.

El concurso está abierto a compositores de cualquier nacionalidad o lugar de residencia de entre 18 y 35 años de edad. Las obras a concurso han de ser origina- les y rigurosamente inéditas, no premiadas ni pendientes de fallo en ningún otro concurso ni estrenadas ni difundidas en ninguna forma. Un comité experto seleccionará las 12 obras finalistas que pasarán a ser valoradas por el Jurado. Tanto el comité de selección como el jurado estarán compuestos por personalidades del mundo de la música cinematográfica y en este último participará además un representante del grupo convocante. El jurado fallará un único premio dotado con 50.000 euros, que no podrá otorgarse ex aequo ni quedar desierto.

Las bases completas así como el cortometraje “100 vendimias en familia” pueden verse y descargarse en www.juangilsoundtrack.com.

El plazo de presentación de los trabajos a concurso se abre hoy 9 de marzo y finaliza el próximo 9 de junio. El fallo del Jurado se producirá el 15 de octubre de 2016.

El estreno de la obra premiada, interpretada simultáneamente a la proyección del cortometraje, tendrá lugar el 1 de diciembre de 2016 en el Teatro Fernán Gómez de Madrid (España), en el marco del concierto que Film Symphony Orchestra ofrecerá bajo la dirección de su director Constantino Martínez-Orts, en el transcurso del cual se hará la entrega del premio y del diploma acreditativo.

En la presentación del premio intervino Constantino Martínez-Ors, quien destacó la singularidad de la convocatoria y su gran acierto al estar dirigido a impulsar el talento de los jóvenes compositores de música cinematográfica, señalando que se trata “si no del más, uno de los premios musicales de mayor dotación en el panorama español e internacional, un premio que viene a paliar la falta de apoyo que existe a estos jóvenes talentos en países como el nuestro. La excelente dotación que tiene el premio servirá para hacerlo más visible y como llamada de atención sobre la necesidad de estímulos a los jóvenes músicos con sobrado talento en el campo de las bandas sonoras”.