La Vid, arbusto sarmentoso y trepador.

La Vid es la protagonista del mundo del vino
La vid es la protagonista del mundo del vino

La vid es un arbusto trepador que pertenece a la familia de las vitáceas y al género vitis. La vitis vinífera es la especie más importante poblando la práctica totalidad de los viñedos de todo el planeta. Existen otras especies menos conocidas y de las que también puede obtenerse mosto -aunque de baja calidad-, por ejemplo, la vitis lambrusca. En esta entrada vamos a explicar la morfología de la vid, la auténtica protagonista del mundo del vino.

La vid podemos dividirla en partes leñosas y en formaciones del año. Veamos cada una de ellas con más detenimiento:

– La estructura leñosa está formada por la raíz, el tronco, los brazos y los pulgares. La raíz proporciona a la vid el agua y los nutrientes. Pueden llegar a alcanzar metros de profundidad. El tronco es el tallo principal. Los brazos son las ramas principales del tronco y de los pulgares nacen los sarmientos o pámpanos.

La Vid con partes leñosas y formaciones del año
La vid con partes leñosas y formaciones del año

– Las formaciones del año, es decir, los pámpanos, hojas, zarcillos, racimos y nietos. Los pámpanos o brotes son sarmientos verdes, tiernos y delgados. Tienen su origen en la madera del año anterior  y es la estructura encargada de soportar los racimos. En ellos se asientan las hojas de forma alterna y opuesta en un mismo plano. La unión entre la hoja y el sarmiento produce un engrosamiento o nudo. Las distancias entre los nudos son variables aunque son más estrechas en la base.

Imagen. Partes de la vid
Imagen. Partes de la vid

En la parte opuesta a la hoja en cada nudo se forman las yemas. Son éstas de las que originan los racimos, los zarcillos y los nuevos pámpanos del año siguiente. Existen distintos tipos: basales o productoras de los racimos, terminal o apical y axilares o formadas en la inserción de los peciolos y el tallo.

El invierno permite contemplar en exclusividad las estructuras leñosas de la vid
El invierno permite contemplar en exclusividad las estructuras leñosas de la vid

Un racimo es un conjunto de frutos, “uvas” en el caso de la vid sostenidas por el mismo tallo. Como todos sabemos tienen forma de baya y en su interior poseen semillas duras y gruesas. Los zarcillos son pequeños tallos de los que se vale la planta para sujetarse a una superficie o a otras plantas e ir trepando. Los nietos son brotes secundarios del pámpano.

A grandes rasgos hemos descrito la estructura de la vid, sin embargo, las variedades de esta planta son muy numerosas. La ampelografía se dedica al estudio de las mismas y a su clasificación. Hasta no hace no muchos años las clasificaciones se han establecido en función de la forma y color de la hojas y las bayas de la vid; más recientemente los estudios genéticos han revolucionado este campo permitiendo obtener conocimientos de una riqueza difícilmente imaginable.

La vid