Según los datos facilitados por el Restaurante El Lagar de Isilla, 59.790 personas visitaron el último año las instalaciones subterráneas que poseen en Aranda de Duero.

La Bodega Histórica del siglo XV, germen del Grupo El Lagar de Isilla, arroja nuevos resultados. De acuerdo a las últimas cifras obtenidas, casi 60.000 personas pasaron en 2015 por esta cava subterránea ubicada en la localidad de Aranda de Duero, debajo de su restaurante. Estos números son muestra del excelente momento por el que atraviesa la marca que aumenta en un 30% los pases a este templo dedicado al mundo del vino superando las visitas de 2012 y 2013 y solo viéndose aventajado en 2014 con motivo de la celebración de las Edades del Hombre.

Imagen. El Lagar de Isilla, 59.790 personas visitaron el último año las instalaciones subterráneas
Imagen. El Lagar de Isilla, 59.790 personas visitaron el último año las instalaciones subterráneas

Si hay algo de lo que presume Bodegas El Lagar de Isilla es de poseer una extensa trayectoria vinícola. Sus cavas son todo un referente en una de las Rutas del Vino más importantes de España, Ribera del Duero. La historia del Grupo El Lagar de Isilla se remonta a 1995, aunque el germen se encuentra exactamente a 12 metros de profundidad, en su Bodega Histórica que data del siglo XV.

Los últimos datos obtenidos arrojan un total de 59.790 visitas a sus galerías subterráneas ubicadas en el mismo casco antiguo de Aranda de Duero, debajo de su espacio culinario. Se excavaron entre los siglos XIII-XIV y aunque su utilidad principal ha sido la de conservar el vino, en algunas ocasiones se ha usado como refugio o como vía para escapar de la muralla. Se trata, sin duda, de un verdadero templo arquitectónico dedicado al vino.

Imagen. El Lagar de Isilla, 59.790 personas visitaron el último año las instalaciones subterráneas
Imagen. El Lagar de Isilla, 59.790 personas visitaron el último año las instalaciones subterráneas

La familia Zapatero Pinto comenzó con la elaboración de sus primeras 25.000 botellas de un producto que a día de hoy es todo un referente enológico, con una producción anual de más de 250.000 unidades obtenidas de la bodega ubicada a 18 kilómetros de Aranda de Duero, en la localidad de La Vid.

Atraídos por la historia y la oferta gastronómica del lugar, la cifra de visitantes respecto a 2012 y 2013 ha aumentado un 30%, con la única salvedad del año 2014, que constituyó un verdadero `boom´ turístico debido a la celebración de las Edades del Hombre.

Otro de los atractivos que los visitantes encuentran en la Bodega Histórica es el conocido Club de Amigos de El Lagar de Isilla que ofrece a sus clientes la posibilidad de almacenar los vinos que compren tanto en la propia bodega que tienen en La Vid, como en el Restaurante El Lagar de Isilla. Se atesorarán en los conocidos como `jaulones´, unos espacios originales y únicos que además se encargarán de conservar en condiciones óptimas este producto del que disfrutar cuando la ocasión lo merezca.

Imagen. El Lagar de Isilla, 59.790 personas visitaron el último año las instalaciones subterráneas
Imagen. El Lagar de Isilla, 59.790 personas visitaron el último año las instalaciones subterráneas

Ya en la superficie, y para todos aquellos que deseen sentarse a la mesa, puede combinarse la visita a la bodega con una excelente degustación de los platos y creaciones más representativas gracias a los menús de lechazo o los menús de vanguardia que son reflejo de los sabores de ahora y de siempre. Este espacio permanece abierto durante todo el año pudiéndose realizar un recorrido libre o guiado, para lo que es necesario, en este último caso, efectuar una reserva.

Sobre Grupo El Lagar de Isilla

El Lagar de Isilla es una empresa de referencia en Castilla y León ligada al mundo del vino y la enología desde 1995. Su propietario, José Zapatero, es impulsor de este negocio y apuesta, de forma decidida, por la región de la Ribera del Duero. El mimo, el cuidado, la fidelización y el trabajo en equipo desarrollado e implementado en cada una de las ramas de negocio es su sello personal fiel reflejo de una arraigada tradición familiar. Para el desarrollo de todo el proyecto, las instalaciones cuentan con espacios singulares como el restaurante, donde maridar la gastronomía local y los vinos de la bodega, un hotel con habitaciones tematizadas, original diseño y destinadas para diferentes ocasiones y la bodega histórica donde saborear la mejor D.O. Ribera del Duero.