Benjamín Romeo e Ismael Gozalo presentan Pirata, su primer vino en común.

Pirata creado por dos viticultores y bodegueros de corazón, dos piratas apasionados de sus terruños y de sus viñas, Benjamín Romeo e Ismael Gozalo, se han unido para crear PIRATA, un vino blanco que reúne lo mejor de ambos. En palabras de sus creadores, PIRATA “contiene lo mejor de cada uno de nosotros, lo mejor de nuestras experiencias, las mejores uvas que cultivamos y, sobre todo, ¡verdad y honestidad !”.

PIRATA es el resultado de una mezcla de terruño de San Vicente de la Sonsierra, en Rioja, con sus uvas autóctonas viura , malvasía y garnacha blanca -aportado por Benjamín Romeo- con la uva verdejo de tierras altas de la provincia de Segovia en el término de Nieva -territorio de Ismael Gozalo-, donde la autóctona verdejo se adaptó hace muchos siglos a la aridez y a los suelos pobres de arenas silíceas y cascajo. Son las uvas procedentes de los viñedos más viejos de cada uno de los dos bodegueros.

pirata

Benjamín Romeo e Ismael Gozalo presentan Pirata, su primer vino en común

Un vino hecho “con la máxima sensatez, mezcla de suelos, orientaciones, variedades, experiencias y sentido común”, que se crea con el ensamblaje temprano de sus dos mitades.

PIRATA se presenta al mercado por primera vez con la añada 2014, en una edición numerada de 600 magnums y un precio de 165€. Ya son también una realidad las añadas 2015 y 2016 que irán circulando a su debido tiempo.

Ismael Gozalo es creador y propietario de MicroBio Wines, una filosofía de vida, más que una bodega, donde desarrolla su agricultura eco-lógica y aprovecha las biosinergias para crear vinos con personalidad propia, sin perder el carácter varietal y sin enmascarar la fruta. Ismael es también uno de los creadores de Ossian, uno de los blancos con mayor reconocimiento de España.

Benjamín Romeo es creador y propietario de Bodega Contador. Hasta la fecha el único enólogo español cuyos vinos han recibido 100 Puntos Parker dos años seguidos, 2004 y 2005. Bodega Contador nace en 1996, cuando Benjamín Romeo adquiere una cueva centenaria bajo el castillo de San Vicente de la Sonsierra donde elabora en 1996 la primera cosecha de su primer vino, La cueva del Contador. La bodega actual se inauguró en 2008.