Madrid y Castilla-La Mancha concentran el 50% de la superficie dedicada al viñedo en nuestro país. La Mancha es una zona llana, calurosa y seca con una climatología continental extrema pudiendo descender las temperaturas a -15º en invierno y superar los 45º en los meses más calurosos. Su pluviometría es escasa, entre 300 y 400 mm. La época de la cosecha suele comenzar la segunda quincena de agosto. Se elaboran todo tipo de vinos: blancos, rosados, tintos, espumosos, dulces, etc.

La denominación de origen más grande del mundo se encuentra aquí: D. O. La Mancha. Posee más de 160.000 hectáreas de viñedo. Las variedades autorizadas son: airén, macabeo,, chardonnay y sauvignon blanc entre las blancas y cencibel –tempranillo-, garnacha, cabernet sauvignon, merlot, syrah y moravia como tintas.

La D.O. Manchuela se extiende por las provincias de Cuenca y Albacete. El clima es similar al del resto de la región. Los suelos son arcillosos de base calcárea. El viñedo se sitúa a una altitud entre los 600-700 metros. Entre las variedades autorizadas se encuentran las tintas cencibel y bobal y la blanca macabeo. También están autorizadas variedades foráneas de prestigiosas regiones internacionales –Burdeos, Borgoña y Ródano-.

La D.O. Almansa se sitúa al este de Albacete. Es una zona de transición entre La Mancha y Levante. Una variación respecto a otras zonas se encuentra en su clima, suele llover de forma torrencial. La extensión de viñedo alcanza las 7000 hectáreas.

La D.O. Méntrida se sitúa al norte de Toledo. Aquí domina la garnacha  sobre la cencibel o tempranillo. Se admiten variedades no autóctonas como la merlot, la chardonnay y la sauvignon blanc.

Castilla-La Mancha es la región con mayor número de denominaciones de “Vino de Pago”: Campo de la Guardia, Casa del Blanco, Dehesa del Carrizal, Dominio de Valdepusa, Finca Élez, Guijoso, Pago Florentino y Pago Calzadilla. Un “vino de pago” se supone que transmite las características distintivas de un paraje determinado.

Entre las bodegas castellano-manchegas más importantes podemos citar: Finca Sandoval, Más que Vinos Global, Arrayán, Sánchez Muliterno, Dominio de Valdepusa, etc.

En el año 1990 se reconoce la denominación Vinos de Madrid, una de las zonas que consideramos posee grandes posibilidades de desarrollo. Sus garnachas y albillos son excepcionales. La superficie de viñedos es de 8390 hectáreas que se dividen en tres subzonas: Arganda –la mayor en extensión-, Navalcarnero y San Martín de Valdeiglesias –la que consideramos de mayor valor cualitativo-. Entre las blancas las variedades preferentes son la albillo real y la malvar; las tintas  son la garnacha tinta y el tempranillo. Se elaboran blancos, rosados y tintos.

Entre las bodegas más destacables de Madrid podemos citar las siguientes: Ricardo Benito, Bernaveleva, El Regajal, Qúbel, Las Moradas, Luis Saavedra, Marañones, etc.

Vinos catados de Castilla-La Mancha