Shafer Vineyards.

John Shafer fundó esta bodega en los años 70 del siglo pasado en pleno corazón del Napa Valley (California). La primera cosecha se produjo en 1978. En la actualidad es el hijo de John quien dirige la propiedad –Doug Shafer-. Doug se ha centrado en la elaboración de vinos de calidad, es el creador de Hillside Select y ha adoptado la agricultura biológica –no utiliza fertilizantes ni pesticidas-.

Shafer Vineyards es una bodega parkeriana que nos ofrece unos excelentes vinos de estilo internacional. Me llamó la atención la concepción de Doug acerca de lo cualitativo: “la calidad de los vinos la determina su poderío frutal”. Es un criterio cuestionable pero en Napa las cosas son así.

Las condiciones climáticas de sus viñedos son las propias del valle: abundante luz solar durante el mediodía, frescos atardeceres y niebla a primeras horas de la mañana. La bodega posee unos 205 acres -82 hectáreas- divididos en cinco parcelas: Hillside Estate Vineyard, Red Shoulder Ranch, Borderline, La Mesa y Ridgeback & School Bus.

Imagen de Hillside Estate Vineyard. Shafer Vineyards

Imagen de Hillside Estate Vineyard. Shafer Vineyards

Hillside Estate Vineyard es el terruño de mayor nivel cualitativo, tiene una extensión de 21,85 hectáreas plantadas con diferentes clones de cabernet sauvignon. La elevación del terreno se sitúa entre 45 y 160 metros sobre el nivel del mar. El suelo es volcánico. Está dividido en catorce partes de distintos tamaños en función de la exposición del sol que reciben y de la niebla que les afecta.

Shafer Vineyards cada año elaboran cerca de 400.000 botellas. Sus vinos son: Red Shouder Ranch Chardonnay, Merlot, One Point Five, Relentless y Hillside Select. Este último es uno de los cabernet más codiciados del mundo. Procede del viñedo del mismo nombre y según me dijo Doug, “el balance entre su fruta excelsa y la acidez se debe a la exposición sureste y a la brisa que procede de la bahía de San Francisco”. Cada clon de cabernet es vendimiado y vinificado de forma separada. Una vez que fementan, se produce la selección de los mejores -de ahí el nombre del vino: Hillside Select-. La crianza es larga ya que pasa 32 meses en barricas de roble francés nuevas –Allier y Tronçais- Cada año salen al mercado 28.000 botellas.

No encuentro diferencias sustanciales entre los cuatro tintos de Shafer Vineyards -a excepción de la potencia y el equilibrio-, parecen variaciones de un mismo producto. Para mí el equilibrio está plenamente conseguido en Rentless y en Hillside Select, su buena acidez permite un buen balance entre las sensaciones de fruta compotada y los mentoles. Espléndida nitidez aromática, exuberancia en todos los aspectos y seda en la boca.

Imagen de Shafer Vineyards.

Imagen de Shafer Vineyards.

Respecto al blanco –Red Shoulder Ranch Chardonnay– me pareció mucho mejor cuando lo probé en la propiedad que en España, allí le encontré un carácter graso que lo aproxima a los borgoñas. En fin, puede que todo sea una impresión subjetiva.

Merece la pena probar los vinos de Shafer Vineyards -a pesar del estilo internacional de los mismos-, son unas auténticas bombas de fruta. Son de lo mejor de Napa Valley.