Viña Ardanza.

Imagen. Etiqueta de Viña Ardanza 2007
Imagen. Etiqueta de Viña Ardanza 2007

Viña Ardanza es el vino más conocido de La Rioja Alta S.A., una de las bodegas más emblemáticas de La Rioja. Está situada en el Barrio de la Estación de Haro y elabora otros dos tintos excepcionales: el Gran Reserva 904 y el Gran Reserva 890.

Viña Ardanza no es un vino que provenga de un sólo viñedo, debe su nombre a uno de los fundadores de La Rioja Alta S.A.: Don Alfredo Ardanza. La primera añada con tal denominación salió al mercado en 1942.

Podría afirmarse que hay un cambio en el estilo a partir del año 2001. Aunque sigue siendo un reserva tradicional riojano hoy en día se aprecia una mayor concentración, volumen y unas notas golosas fruto del uso de maderas más nuevas. Antes utilizaban barricas de roble de hasta 16 años de edad, ahora tienen unos tres años de media y son hechas en la propia bodega con madera que importan de América.

Imagen. Viña Ardanza 2005
Imagen. Viña Ardanza 2005

Las variedades de Viña Ardanza son el tempranillo y la garnacha. La primera es mayoritaria con un porcentaje del 80% y la segunda aporta el 20% restante. Este coupage se debe a que el tempranillo de la Rioja Alta es ligero, aromático y con gran capacidad de envejecimiento pero le falta cuerpo y grado alcohólico y debe combinarse con la garnacha de la Rioja Baja con el fin de conseguir un vino con más estructura. El tempranillo proviene de cepas de más de 30 años ubicadas en las fincas La Cuesta y el Montecillo en las poblaciones de Fuenmayor y Cenicero. La garnacha es de viñas viejas de 50 años de edad plantadas en la población de Tudelilla en la Rioja Baja.

Viña Ardanza sólo en tres ocasiones ha llevado la denominación “Reserva Especial“, en concreto, en las cosechas de excepcional calidad de 1964, 1973 y 2001. Una de las características de este vino es su capacidad de envejecimiento. Las añadas elaboradas hace décadas se mantienen vivas en la actualidad.

Imagen. Antigua etiqueta de Viña Ardanza 2005.
Imagen. Antigua etiqueta de Viña Ardanza 1985.

Respecto a la elaboración, la fermentación alcohólica se realiza en depósitos de acero inoxidable durante dos semanas a temperatura controlada.  En esos mismos depósitos tiene lugar la fermentación maloláctica que se prolonga unas tres semanas. Los vinos seleccionados tienen una crianza de 36 meses en barricas de dos y tres vinos de roble americano, siendo trasegados manualmente cada 6 meses. Se embotella unos cuatro años después de la cosecha y permanece afinándose en la bodega cerca de dos-tres años.

Hablemos ahora del perfil de cata de Viña Ardanza. Visualmente en las últimas añadas presenta un color más oscuro, suele ser rojo cereza con ribete rosado. La capa es media alta y  está dotado de una lágrima abundante que cae  con lentitud. En nariz predomina la madera con claridad, se trata de un vino especiado más que afrutado en el que se aprecia con facilidad la pimienta negra, el clavo, la vainilla, la canela. Las notas frutales más relevantes son de fruta roja fresca, orejones y naranja ácida. En boca posee un cuerpo medio-alto, una buena concentración y textura. La madera se ha hecho más golosa a partir del 2001 y tienen mayor protagonismo las especias dulces. Otra de las virtudes de Viña Ardanza es su longitud y prolongado posgusto.

Imagen. Viña Ardanza cosechas 1985, 2001 y 2007
Imagen. Viña Ardanza cosechas 1985, 2001 y 2007

Una añada antigua de Viña Ardanza debe tomarse sola y disfrutar plenamente de ella. Si elegimos una añada “reciente” de este reserva riojano para acompañar una comida nos ofrecerá un soberbio maridaje con el cocido, la fabada, los embutidos, los asados, las parrilladas de carne,  etc.  

En los últimos años la crítica nacional e internacional empieza a apreciar este gran vino. Ha sido incluido en el top 100 de Wine Spectator y recibe puntuaciones de 93 y 94 puntos en la Guía Parker. Aunque la calidad sea superior en el caso de los Gran Reserva 890 y 904, puede decirse que se encuentra cerca de ellos ofreciéndonos una excelente relación calidad/precio.