Elaborar un Vino Rosado

Imagen. Dos de las distintas tonalidades de la gama del vino rosado.

Imagen. Dos de las distintas tonalidades de la gama del vino rosado.

Como elaborar un vino rosado. Los vinos rosados proceden de uvas tintas o de la mezcla de uvas tintas y blancas cuyos mostos han fermentado sin los hollejos. Tienen características tanto de los blancos como de los tintos. Coinciden con los primeros en que su fermentación se realiza sin hollejos y en su ligereza; respecto a los segundos, se asemejan en su coloración, si bien, ésta es más atenuada.

Varía su tonalidad desde el rosa salmón al violeta, sin embargo, en los últimos años han salido a la venta algunos en los que es imposible distinguirles de los tintos presentando un color rojo oscuro casi negro. Pero recordemos que la denominación “rosado” es un mero nombre, es el proceso de elaboración lo que hace del mismo un tipo de vino diferente.

Imagen. Viña Esmeralda Rosé.

Imagen. Viña Esmeralda Rosé.

Normalmente son vinos cuya complejidad es menor que en el caso de los tintos. En ellos se busca el predominio de los aromas frutales y el frescor en boca. Pero las cosas están cambiando, cada vez son más los rosados dotados de una calidad extraordinaria que ofrecen un número ingente de matices olfativos y gustativos.

La elaboración comienza con el despalillado y el estrujado de las uvas. De esta forma se rompe el hollejo de las bayas y se libera el mosto. Con el despalillado se elimina el raspón con el fin de no perjudicar al vino. El mosto fluye a través de los hollejos arrastrando parte de la materia colorante.

Otro procedimiento de elaboración consiste en que tras el despalillado, estrujamos las uvas y el mosto permanece en contacto con los hollejos durante un corto número de horas o unos pocos días. Es preciso impedir el inicio de la fermentación. Una vez pasado este periodo los hollejos se retiran y fermenta sólo el mosto -fermentación en virgen-. Ésta es la diferencia esencial entre los rosados y los tintos -en cuya vinificación permanece el mosto en contacto con los hollejos durante la maceración y la fermentación-. Dado que el tiempo de contacto entre el hollejo y el mosto es menor la coloración obtenida es menos intensa.

Imagen. La Bodega López Heredia Viña Tondonia, elaboradora de soberbios rosados de crianza.

Imagen. La Bodega López Heredia Viña Tondonia, elaboradora de soberbios rosados de crianza.

La fermentación -sin presencia de hollejos- es similar a la de los blancos y debe realizarse a temperatura controlada si queremos obtener un rosado fresco y con predominio de la fruta. Posteriormente se realizan las mismas operaciones de vinificación que en el caso de los blancos: el descube para separar el vino de las lías, los trasiegos, la clarificación, la filtración y el embotellado. También podemos optar por la crianza en barrica más o menos prolongada pero no suele ser lo habitual.

Imagen. Peique rosado un vino de buena calidad elaborado en la D.O. Bierzo.

Imagen. Peique Rosado un vino de buena calidad elaborado en la D.O. Bierzo.

La región francesa de Provenza es la que cuenta con mayor prestigio a nivel mundial en la producción de vino rosado. España sería junto con Francia el país más importante en la elaboración de estos vinos. Hay zonas como Navarra y Cigales que tienen una merecida fama en estas elaboraciones.

Los rosados suelen ser vinos jóvenes o con un tiempo escaso de paso por madera. Sin embargo, en La Rioja se elaboran algunos con una amplia crianza. Los Rosados Reserva requieren un envejecimiento en barrica de roble y botella durante un período total de veinticuatro meses, como mínimo, con una duración mínima de crianza en barrica de roble de seis meses. Los Rosados Gran Reserva precisan un envejecimiento en barrica de roble y botella durante un período total de cuarenta y ocho meses, como mínimo, con una duración mínima de envejecimiento en barrica de roble de seis meses. Son vinos excelentes, poseen una complejidad extraordinaria. En la casa riojana López de Heredia son auténticos maestros en la elaboración del vino rosado, por ejemplo, el Viña Tondonia Gran Reserva de la añada del 2000 está en un buen momento de consumo en la actualidad. Estos vinos pueden permanecer en nuestra bodega particular de nueve a quince años e incluso más tiempo en buenas condiciones de consumo.

Podríamos concluir que en la actualidad está cambiando o reescribiéndose la historia del vino rosado, su tonalidad se está haciendo más oscura e impactante, asimismo cada vez es más frecuente que tengan crianza y se ha incrementado la calidad de las uvas a partir de las cuales se realizan.