Vinotecas.

Artículo escrito por Marcos Renuevo.

La conservación de los vinos es uno de esos aspectos del mundo vinícola más descuidados por la cultura popular. La mayor parte de nosotros valoramos un buen maridaje entre el vino y los alimentos. Nos gusta disfrutar de su aroma y sabor mientras comemos, pero no sabemos cómo conservarlo de forma correcta en nuestra casa. Existen ciertas reglas básicas de conservación que todo buen amante del vino debería conocer. Además, la tecnología también nos echa una mano gracias a las neveras pequeñas especialmente diseñadas para conservar los caldos. Son las denominadas vinotecas o armarios para vinos.

Las reglas básicas de conservación son las siguientes:

Las botellas de vino deben almacenarse en posición horizontal y en un lugar oscuro y fresco. Una de las razones que llevan a que la conservación del caldo se haga de forma horizontal es por el hecho de mantener mojado el corcho del tapón. Si éste se seca, el corcho reduciría su tamaño y dejaría pasar el aire, con lo que el vino se estropearía.

Los vinos deben tener un enfriamiento lento y progresivo. Los cambios bruscos de temperatura no están recomendados. Por eso, evita meter la botella en el congelador y sobre todo no le eches hielo, ya que lo único que conseguirás será aguar el vino. Si lo haces, despídete de él, ya que perderá todo su sabor y gran parte de sus cualidades.

Una de las mejores opciones para preparar el vino antes de servirlo es el uso de vinotecas.

Imagen de modelos de vinotecas. Vinoteca de madera
Imagen de modelos de vinotecas. Vinoteca de madera

Es muy recomendable alejar las botellas de vino de lugares donde se produzcan vibraciones, como las estancias donde haya otros electrodomésticos.

En referencia a la temperatura ideal para la correcta conservación, cada caldo necesita una diferente. Serviremos entre 8 y 12 grados los cavas, espumosos, vinos de aguja, finos, manzanillas, así como los vinos blancos y los rosados. En cambio, los olorosos y amontillados deberán servirse entre 10 y 14 grados. A 15 grados se sirven los vinos tintos jóvenes y, finalmente, entre 16 y 18 grados se conservan los Gran Reserva, Reserva, Crianza y vinos tintos en general.

Las temperaturas ideales para cada tipo de vino son muy específicas, como se ha podido comprobar. Por eso, lo más recomendable es hacerse con una de las neveras pequeñas  ( vinotecas ) para vinos especializadas en la conservación de los mismos. Otra opción aunque más casera, es enterrar la botella bajo tierra, una técnica muy común en los pueblos. El problema es que en las grandes ciudades y con la falta de espacio esta práctica se ha vuelto imposible.

Respecto a la vida de los vinos una vez abiertos, cabe decir que los cavas deben consumirse lo antes posible una vez descorchados. Los vinos, en cambio, si se tapan de forma correcta pueden aguantar hasta dos días sin perder el sabor ni su aroma.

Existen varios fabricantes de vinotecas, uno de ellos es Vitempus: www.vitempus.com